Los Invitados Que Se Excusan
🎵 1243 characters
⏱️ 2:07 duration
🆔 ID: 27694955
📜 Lyrics
Un señor que dio una fiesta a sus
amigos, un espléndido banquete preparó.
Después mandó criados,
a los siervos más amados, recordándoles la celebración.
Hoy día quiero veros.
Debéis acudir ligeros.
Mi sirviente la comida preparó.
Está la mesa puesta,
disfrutemos de la fiesta y llenemos de alegría el corazón.
Pero los amigos no quisieron aceptar aquella amable invitación.
Y con excusas, con pretextos,
con disculpas fue explicando cada uno su razón.
Tengo negocios,
dijo uno de los amigos, y no puedo abandonar mi ocupación.
Otro invitado cuenta que aunque mucho lo
lamenta ha de ir a un nuevo campo que compró.
El señor al recibir esta repuesta, enfadado, a sus amigos ignoró.
Mandó invitar a gente menos
displicente que aceptaran al llamado de su amor.
Salieron servidores,
a los últimos rincones, convidando sin ninguna distinción.
Buenos y malos, fueron.
Muchos acudieron y llenaron el palacio del señor.
El Señor te está llamando a su
fiesta porque quiere su alegría compartir.
Él quiere estar contigo, quiere ser tu amigo.
No te niegues si deseas ser feliz.
Que no te pase a ti,
como les pasó a aquellos hombres que al rey dijeron no.
La dicha se perdieron porque no
quisieron aceptar el llamado de su amor
amigos, un espléndido banquete preparó.
Después mandó criados,
a los siervos más amados, recordándoles la celebración.
Hoy día quiero veros.
Debéis acudir ligeros.
Mi sirviente la comida preparó.
Está la mesa puesta,
disfrutemos de la fiesta y llenemos de alegría el corazón.
Pero los amigos no quisieron aceptar aquella amable invitación.
Y con excusas, con pretextos,
con disculpas fue explicando cada uno su razón.
Tengo negocios,
dijo uno de los amigos, y no puedo abandonar mi ocupación.
Otro invitado cuenta que aunque mucho lo
lamenta ha de ir a un nuevo campo que compró.
El señor al recibir esta repuesta, enfadado, a sus amigos ignoró.
Mandó invitar a gente menos
displicente que aceptaran al llamado de su amor.
Salieron servidores,
a los últimos rincones, convidando sin ninguna distinción.
Buenos y malos, fueron.
Muchos acudieron y llenaron el palacio del señor.
El Señor te está llamando a su
fiesta porque quiere su alegría compartir.
Él quiere estar contigo, quiere ser tu amigo.
No te niegues si deseas ser feliz.
Que no te pase a ti,
como les pasó a aquellos hombres que al rey dijeron no.
La dicha se perdieron porque no
quisieron aceptar el llamado de su amor